Cambio de Aires Extra

Desde que Haru no deja que me olvide de que ya no es mi alumna mi relación con ella ha cambiado. Muchas veces provoca situaciones que no sé interpretar. Se me vuelve todo algo más incómodo. Y no soy la única, ella también está algo incómoda. Al verle así me hace dudar y me da miedo malinterpretar las cosas. Aunque dudo que sea así…

Llaman al timbre. Estoy sola en casa porque XiaoYang ha quedado con Miki para ir a la montaña. Voy a abrir con duda ya que voy con el pijama y no sé quién podría ser.

-¿Sí?- pregunto abriendo un poco la puerta.

-Soy yo.- responde Haru dejándose ver.

-¿Qué haces aquí?- le pregunto terminando de abrir la puerta.

-Ya he terminado los deberes y tenía ganas de verte.- responde algo sonrojada- ¿Puedes salir?- me pregunta jugando con sus manos.

Con un gesto de mano le indico que todavía voy en pijama.

-Me espero a que te cambies.- me muestra una amplia sonrisa.

-También estoy por duchar.- me rasco la nuca un poco nerviosa. Los domingos, si XiaoYang queda con Miki, los aprovecho para estar relajada y sin hacer nada.

-Pues, si no te importa, me espero dentro a que termines.- suena más convencida.

Le dejo paso y voy a por ropa mientras le digo que no tardo. Una vez en la intimidad del baño, suspiro y respiro hondo un par de veces. Me pone nerviosa estar en la ducha con Haru sola en el salón. Me desnudo mientras espero a que se caliente algo el agua. Vuelvo a suspirar antes de meterme bajo el chorro.

Escucho la puerta. Intento mirar qué es pero unos brazos alrededor de mi cintura evitan que me gire.

-Ha-Haru…- consigo articular- ¿Ha-ha pasado algo?- le acaricio los brazos al notar como me acaricia la barriga al retirarlos. Sobre el agua no estar caliente del todo noto como me sube la temperatura. No recuerdo notar ninguna prenda sobre su cuerpo al abarzarme.

Niega con la cabeza apoyada en mi espalda.

Al acaricierle los brazos antes de apartarlos de mi cuerpo, me he quedado cogiéndole las manos.

Recorre con la nariz mi espalda por la columna. Un suspiro se escapa de ambas casi al mismo tiempo indicámdome que ella no está jugando, que busca algo más. Tiro un poco de ella para que quede delante de mí. Está cabizbaja, sonrojada.

-Haru.- le levando suavemente la cabeza. Cuando su mirada se encuentra con la mía le beso en los labios. Es un beso lento al contenerme pero es ella quien lo profundiza y quien acelera el ritmo.

Al no poder contenerme más le arrincono contra la pared mientras paso a besarle el cuello. Sigo bajando al ver que se deja hacer. Es la primera vez que lo hago con una mujer por lo me guío con lo que me gustaría a mí.

Me tira del pelo pero lo que le sostengo esa mano detrás de la espalda para que no vuelva a hacerlo.

-Lo siento.- se disculpa intentando relajarse.

-Tranquila.- le beso en los labios- ¿Te molesta?- le pregunto al tenerle inmovilizada.

Niega volviendo a besarme. Vuelvo a baja a besarle el cuello, sin entretenerme mucho, dirección al pecho. Noto como se tensa ante el contacto de mis labios.

-¿Estás segura?- le pregunto al llegar a la altura de su cadera. Levanto la mirada al no obtener respuesta. Asiente temblorosa y con los ojos cerrados.

Admito que deseé esto en el pueblo, cada vez que me duchaba o me cambiaba de ropa… Saber que estaba Yuki, su hermana mayor, me hacía cambiar de idea. Ahora a sido ella, Haru, quien ha aprovechado que XiaoYang no está en casa. No estoy segura si ha sido planeado o no pero lo agradezco.

—-FIN

Cambio de Aires Epílogo 5 Final

Durante los dos días que estuvimos en el pueblo de Haru, la relación entre ella y la señorita Anna Maria ha cambiado. Ya se portan más como una pareja. No se han escondido para despedirse con un beso o ir cogidas de la mano.

Esta es la última noche con ellas. Llega el final de las vacaciones de verano y me toca volver con mi padre. No es que no quiera volver con él pero no será lo mismo. No puedo comparar a la señorita Anna Maria con mi madre pero ha conseguido llenar su hueco… Ahora volveré a ser yo quien cuide de alguien, de mi padre.

-Saki.- me llama la señorita Anna Maria- ¿Puedes acompañar a XiaoYang a comprar cebolla?- me pregunta con una sonrisa saliendo de la cocina- Pensaba que tendría suficiente pero me he quedado corta.

-Vale.- le respondo.

-¿Vamos?- me pregunta XiaoYang desde la entrada.

Vamos andando en silencio. Supongo que a ambas nos gustaría decir algo pero no encontramos el qué.

-A partir de mañana todo volverá a la normalidad.- rompe el silencio XiaoYang- Supongo que debería agradecértelo.- me comenta deteniéndose delante de la puerta de la tienda.

-¿Por qué?- le pregunto extrañada- Yo no he hecho nada.

-Si no hubieses aparecido, este año no hubiera sido el mismo.- me sonríe- He podido vivir la experiencia de tener lo más parecido a una hermana. Sé que nuestra relación no ha sido la mejor…- mira por la calle- Podría haberme portado mejor contigo pero supongo que eso es parte de mi carácter.- sigue algo nerviosa- No quería mostrarte alguien que no soy…- juega con sus manos- Tú misma has podido ver como es mi relación con Miki… Y te agradezco mucho que me apoyaras en ello.- centra su mirada en la mía- Gracias por todo.

-Pero yo…- me pongo nerviosa- No he hecho nada. Fue todo…- busco las palabras por la calle- Mi padre…

-Puede que las circunstancias no hayan sido las mejores para conocernos.- me interrumpe al ver que no consigo hablar con claridad- Puede que haya sido el destino, ¿quién sabe?- me sonríe- Pero has sido tú quien ha estado con nosotras.

No sé qué debería decir. No considero que tenga algún mérito lo que he hecho. No he hecho nada, solo he estado casi por obligación.

-Fue cosa de tu madre que todo esto pasara así.- consigo ordenar mi mente- Fue ella quien apareció delante de mi puerta. Fue ella quien quiso ayudarme y me trajo con vosotras. Gracias a ella mi padre ha cambiado. Por ella, junto con el destino, ha pasado todo esto. Creo que es a ella quien deberías agradecerle.- termino de decir.

-Puede que haya sido así.- suspira- Tendré que hablar con ella.- me coge de la mano para tirar de mí y entrar en la tienda- Se nos hará tarde si seguimos aquí paradas.

Esta es una cena de despedida. Solo estaremos la señorita Anna Maria, XiaoYang y yo. Es la última cena como familia temporal. Es la última vez que me sentaré con ellas, en la misma mesa, en esta casa…

Desde que hemos vuelto a casa… A casa, ¿eh? Realmente la he llegado a considerar mi casa… Desde que hemos vuelto, he notado en la mirada de la señorita Anna Maria algo de tristeza. Se muestra alegre pero parece que ha estado llorando porque tiene los ojos algo rojos.

La cena se ha intentando mantener alegre aunque las conversaciones son algo nostálgicas debido a que mayoritariamente son de los recuerdos que hemos hecho desde que la familia creció…

¿Por qué ha tenido que ser todo así? ¿Cómo pretenden que vuelva a vivir como antes después de todo lo vivido aquí? No puede ser lo mismo. A partir de mañana volveremos a ser solo mi padre y yo. Aunque haya cambiado. Él no sabe aconsejarme, no puede ayudarme con los estudios y no sabe hacer las tareas de la casa…

Me comentó que una amiga ha estado ayudándole con la casa… ¿Una amiga? ¿Está sustituyendo a mamá? No creo, todavía le tiene muy presente. Puede que haya encontrado alguien que le sustituyese, como lo he hecho yo con la señorita Anna Maria. Estaría bien, así él también puede ser feliz…

-¿Lo tenéis todo?- pregunta la señorita Anna Maria desde la puerta de la habitación.

-Creo que sí.- le respondo revisando la maleta.

-Yo también.- le responde XiaoYang haciendo lo mismo.

-Si se os olvida algo, el señor director me ha dicho que se le comentemos y él mismo vendrá a acompañarnos para recuperarlo.- explica la señorita Anna Maria.

-¿Y tú? ¿Lo tienes todo?- le pregunta XiaoYang para molestarle.

-Supongo que sí.- se encoge de hombros- Puede que me deje algo adrede para volver.- sigue divertida.

-Que mala.- le saca la lengua- ¿Qué clase de ejemplo eres?

-Uno muy bueno.- responde fingiendo orgullo-  Voy a revisarlo por si las moscas.- sale de la habitación animada- Ah, se me olvida algo.- vuelve a entrar- Me falta algo.- le da un beso en la frente a XiaoYang- El beso de buenas noches.- me da otro a mí- Buenas noches.- se despide volviendo a salir.

Como echaré de menos estas muestras de afecto. Besos antes de ir a la escuela y antes de acostarse. Ver a XiaoYang pendiente de que su madre no se olvide de darle las buenas noches y discutir con ella porque hay gente delante antes de ir a la escuela.

Volverá a ser todo silencioso. Sin la música alta cuando se hacen las tareas de la casa. Sin escuchar a XiaoYang cantar todo el día. Sin esas conversaciones nocturnas cuando ninguna de las dos conseguía dormir. Solo silencio…

Pero así era mi vida antes y lo único que me molestaba era cuando papá bebía y se volvía violento… Ahora eso forma parte del pasado…

Suena el despertador. XiaoYang y yo nos levantamos con notable cansancio por no poder dormir. En el salón están Haru y su hermana desayunando con la señorita Anna Maria. Han venido para ayudarnos con la mudanza.

-¿Cómo te sientes?- me saca de mis pensamientos la voz de Haru.

-Estoy algo nerviosa.- le respondo con sinceridad- No sé cómo será todo a partir de ahora.

-Todo es cuestión de acostumbrarse.- me acaricia el brazo- Es tu padre, no te costará hacerlo.- me anima al ver mis dudas.

-Supongo que será así…

-Ya verás como sí.- me rodea los hombros con su brazo- No le des tantas vueltas.- me aprieta las mejillas con la mano.

-Pero si has sacado tú el tema.- le reprocho en tono infantil.

-Pero lo estabas pensando antes de que te lo haya preguntado, ¿o me equivoco?- me suelta para cruzarse de brazos.

Obviamente es verdad. He estado toda la noche dándole vueltas al asunto. No he estado ni un año fuera de casa y me da la impresión que he estado años fuera. Ya va siendo hora de volver. Él cambiado por mí por lo que se merece una segunda oportunidad.

Ahora está esperándome delante de la puerta para ayudarme a entrar las maletas al que es mi hogar de infancia, con su sonrisa y con los mismos nervios que yo. A partir de hoy empieza un nuevo cambio en mi vida, aunque es volver a mi antiguo hogar. Mi hogar.

—–Fin

Cambio de Aires Epílogo 4

Me despierto mareada y algo desorientada. “¿Dónde estoy?” Noto que estoy acostada en el suelo y que me duele la espalda por eso. Me incorporo pero unos brazos rodeando mi cintura evitan que lo consiga. Me giro con dificultad para ver a quién pertenecen estos brazos.

-¿Yuki?- me extraño.

“¿Por qué estamos ambas aquí?” Miro la mesa, toda con los restos de la noche y recuerdo la botellita de licor que sacó. “¿En serio me emborraché? Si que hace tiempo que no bebo…”

-Yuki.- le llamo para intentar despertarle- Yuki.- le sacudo un poco mientras intento soltarme- Yuki.- termino quejándome al ver que me abraza más fuerte- Yuki.- insisto al ver que entreabre los ojos- Yuki, necesito ir al baño.- le digo para ver si reacciona.

Me mira con algo de duda, todavía medio dormida, y me suelta dándome la espalda. “Por fin libre.” Celebro levantándome.

Después de ir al baño me dirijo a la habitación para coger ropa para ducharme. En la cama están durmiendo Haru y Saki. “¿Por qué está Saki aquí? ¿Será para que Haru no duerma sola?” Cojo ropa evitando hacer cualquier ruido para evitar despertarles.

-¿Dónde vas?- me asusta una voz, susurrada, a mis espaldas.

Me giro de golpe y veo que es Haru desde la cama. Me mira extrañada.

-Voy a darme una ducha.- le digo también susurrando al ver que Saki sigue durmiendo.

-¿Cómo te encuentras?- sigue preguntando levantándose de la cama.

-Un poco dolorida.- le confieso acariciándome la espalda- El suelo no es el mejor lugar para dormir.

-Mala suerte.- me dice saliendo de la habitación.

Salgo tras ella y vuelvo a cerrar la puerta de la habitación. Antes de que gire hacia el pasillo le cojo por el brazo para evitar su avance.

-Espera.- le digo algo nerviosa- ¿Estás enfadada?- le pregunto sin soltarle.

-¿Por qué debería estarlo?- me pregunta sin mirarme.

-¿Hice algo anoche que te molestase?- le pregunto por si tengo lagunas.

-¿Recuerdas haber hecho algo?- ahora me mira con reto.

-No, por eso te pregunto.- respondo poniéndome nerviosa.

-Podríamos…- respira hondo mirando la puerta de la habitación donde está Saki- Hablemos en otro lugar, ¿vale?- mira la ropa que he cogido- Ve a ducharte.- me muestra media sonrisa antes de soltarse para seguir andando.

Le miro avanzar por el pasillo. Respiro hondo y me dirijo al baño. Mientras me ducho no dejo de pensar en lo que podido hacer para que se molestase. ¿Será por quedarme dormida con Yuki? ¿O solo porque estuvimos bebiendo?

Salgo terminando de secarme el cabello con la toalla. En el salón están Miki y Haru mientras Yuki sigue durmiendo. “Que manera de dormir.”

-¿Ya has terminado?- me pregunta Miki levantándose- Me toca.- sale del salón animada.

-¿Me acompañas a comprar para preparar la comida?- me pregunta Haru al poco de irse Miki.

Vamos andando por las calles en silencio. Seguro que hay algo que le molesta, se nota en el ambiente.

-¿Me vas a decir que he hecho para molestarte?- le pregunto para intentar aclarar la situación cuanto antes.

-No has hecho nada.- responde deteniendo la marcha mirándome fijamente- Es solo que… que…- retira la mirada.

-¿Qué pasa?- me preocupa al verle dudar.

-¿Te gusta mi hermana?- me pregunta sin mirarme.

-¿Qué?- le pregunto confusa- ¿Por qué piensas eso?- intento pensar qué he podido hacer para que lo piense.

-He visto como le miras…- le tiembla la voz.

-Haru…- le cojo de la mano. (-Tengo miedo de no poder contenerme y forzarle a algo. Hace tiempo que no estoy con nadie…)- Eso…- me sonrojo por el hecho de que me haya visto así- Yo…- respiro hondo- No puedo negarte que no sienta cierta atracción hacia ella.- le explico retirando la mirada al sentirme culpable- Pero no me gusta.- termino de decir esperando encontrarme con su mirada pero la tiene fija en el suelo- Haru, la única que me gusta eres tú. Si anoche me acerqué a Yuki fue para evitar que te sientieses incómoda… Yo…

-¿Qué tiene de malo que te me acerques como con mi hermana?- me pregunta levantando la mirada- ¿No estamos juntas?- sigue preguntando bajando la voz- Ya nos soy una alumna de secundaria…- vuelve a temblarle la voz.

-Haru.- le acerco más hacia mí y le abrazo dándole un beso en la frente- Lo siento.- vuelvo a disculparme- Todavía me cuesta asimilarlo.- le confieso.

-Pues no dejaré que se olvide.- me dice dándome un beso en los labios.

-¿Profesora Marutinesu?- escucho una voz conocida. “No puede ser. ¿Es él?”

-Se-señor director…- noto que se me hace un nudo en la garganta y me tiembla todo el cuerpo. Nos ha visto seguro.

Haru se aparta un poco de mí y le hace una ligera reverencia algo cabizbaja para esconder su sonrojo.

-Señorita Hirose,- se anima al verle- este año también habéis venido.- sigue animado- ¿Cómo está tu hermana?- le pregunta con una sonrisa. “¿Está haciendo como si nada?”

-Está bien.- responde algo más relajada.

-Dile que todavía le debo un par de trago.- le da una palmadita en el brazo- El año pasado me ganó pero este no pasará.- se toca el brazo haciendo fuerza- Ya sabe donde encontrarme.- le guiña- Si usted también quiere apuntarse, cuantos más, más divertido.- me comenta antes de irse.

-¿Qu-qué…- intento preguntar pero la situación ha sido tan extraña que no sé cómo debería reaccionar.

-El billar.- dice después de suspirar algo abatida- El año pasado se picaron para ver quien ganaba más partidas.- me explica todavía con los ánimos bajos- Él no ganó ni una.- suspira.

-¿Billar?- me extraño. Espera… No era a lo que me refería- Nos ha visto seguro.- le digo directamente.

-Supongo que no ha dicho nada porque ya no soy tu alumna.- me dice con media sonrisa- Su mujer también era su estudiante cuando se conocieron.- me explica más relajada y animada.

-¿En serio?- me sorprendo mirándole desde lejos- Que hombre más curioso.

-Pero es un buen hombre.- me abraza por la cintura- Ahora tengo que hacer que tú tampoco te olvides que ya no soy tu alumna.- se apoya en mi hombro.

Me va a costar dejar de verle como mi alumna aunque ya me ha besado varias veces recordándome que es mi pareja. Es mi pareja, solo eso, y debo tratarla como tal, sin escondernos. Ya no hace falta que lo hagamos ya que no estamos haciendo nada mal. No hacemos nada nal.

—-Fin

Cambio de Aires Epílogo 3

Como todos los años, cierro la librería y vamos a visitar a la familia al pueblo.

Este año, para cambiar, nos acompaña más gente. Para poder venir hemos venido en tren y bus ya que no cabemos en un coche.

-¿Cómo nos distribuimos para dormir?- pregunta Haru al haber solo dos habitaciones.

-Podemos separarnos por edades.- sugiero al recordar todo lo pactado- Las de primero en tu habitación y nosotras en la mía.- dejo una pausa por si hay quejas y…

-¿Y yo?- pregunta Haru un poco confundida.

-Con nosotras.- respondo rodeando el hombro de Anna.

-Pe-pero…- intenta replicar Anna.

-¿Tienes otra sugerencia?- le pregunto acercándome más a ella- ¿O quieres dormir a solas con ella?- le susurro al oído.

-Está bien…- desiste con desgana.

Acomodamos el equipaje en las habitaciones y vamos a dar un paseo por el pueblo. Haru va haciendo de guía al grupo de primero mientras yo voy un poco más atrás con Anna.

-No me has dicho como has quedado con Haru.- le recuerdo- Por como os veo, deduciré que fue bien.- sigo al ver que ha agachado la cabeza un poco sonrojada.

-No he encontrado el momento adecuado…- responde después de una pausa- Cuando dijiste que podíamos venir con vosotras al pueblo pensé que sería el mejor momento para hablar… Pero has puesto a Haru con nosotras y ya no sabía cuándo poder hablarlo…- termina de hablar nerviosa.

-Ah.- me sorprendo. Sin querer le había quitado el momento para hablar conmigo… ¿Y ahora? Ahora están todas, no creo que me lo cuente todo…- Podemos ir a beber esta noche.- le sugiero animándome por la idea. Hace tiempo que no salgo así con nadie.

-¿A beber?- se sorprende.

-Claro.- le rodeo los hombros con el brazo- Hace tiempo que no salgo así.- le confieso.

A la hora de la cena comienza el plan de Miki. XiaoYang parece un poco incómoda por lo que se ve un juego inocente. Mi atención se centra en Haru. Parece pasar por alto el juego ya que su actitud sigue siendo la misma. Y Anna… parece más madre que de costumbre… El plan está fracasando.

-¿Y si…?- pienso, sin querer, en voz alta.

-¿Pasa algo?- me pregunta Anna al ser quien está sentada a mi lado.

-¿Te apetece un trago?- le pregunto al recordar que después hemos quedado para salir a beber. Podemos empezar ahora- Tengo una botellita de licor por la cocina, ahora vengo.- le digo levantándome.

-Te acompaño.- me sigue Anna- Empiezo a sentirme un poco incómoda.- me confiesa cuando estamos en la cocina- Sé que solo están jugando pero… no deja de ser mi hija.

-A mí me parece algo normal.- intento no titubear. Realmente no estoy segura ya que todavía no he visto así a Haru- Sé que son jóvenes pero se les ve sin maldad. Todavía tienen ese toque inocente en sus miradas.- le explico para que se relaje- ¿Quieres un trago?- le pregunto sacando la botellita.

-Bien…- responde después de suspirar. Sirvo dos vasitos y le entrego uno a ella- Todavía no le he dado la charla.

Me cuesta tragar al estar a punto de atragantarme. ¿La charla? Yo ya he hablado de algo con Haru pero… Que mal trago.

Me sirvo otro vasito y me lo bebo de golpe. Después le sirvo otro a ella y vuelvo a llenarme el vasito.

-Intentemos disfrutar de la noche.- brindo- Mañana tendremos tiempo para eso.

-Supongo.- se ríe antes de beberse, de un trago el vasito.

Volvemos al salón. Las niñas están jugando y riendo. ¿La charla, eh? Ver a Haru actuar así no me hace pensar que debería dársela. Pero… pareja es bastante más mayor…

¿Qué ha pasado aquí? La distribución ha cambiado. Quien está sentada al lado de Haru ahora soy yo. ¿Por qué se ha cambiado de sitio? ¿Está controlando a XiaoYang? Pero al otro lado está Saki… ¿Está evitando a Haru?

La noche pasa, la pequeñas ya se han acostado y noto que Anna cada vez se apega más a mí. Haru parece estar algo molesta.

-Yo también iré a dormir.- dice Haru levantándose.

-Haru.- impide que se vaya Anna cogiéndole de la mano- Lo siento.- se disculpa levantándose- No quería incomodarte…- habla mirando la mesa- Miki y XiaoYang… Yo…- se le traban las palabras.

-Hablamos mañana.- le dice Haru acariciándole las manos- Ahora no es el mejor momento para hablarlo.

-Pero…- le mira suplicante.

-No estoy enfada.- le acaricia la mejilla- Hablamos mañana, ¿vale?- me mira- Cuida de ella.

-¿Yo?- le pregunto analizando mi estado. Estoy segura que estoy como Anna aunque no tanto- Pe-pero…

-No la querías emborrachar.- me reta- Ahora cargas con ella.- termina de decir antes de salir.

-Se ha enfadado.- dice Anna sentándose y apoyándose en mi hombro.

-Si te ha dicho que no lo está es porque no lo está.- intento animarle.

Noto que empiezo a marearme. Y veo que Anna se está acomodando en mí. Si me acuesto todo me hará barco.

-Vamos a salir.- intento despegármela- Vamos, Anna.- consigo apartarle. Noto que su atención se centra en mi cuerpo- Anna.- le aparto un poco más- Vamos a salir.

-¿Por qué tiene que ser tan joven?- me pregunta intentando levantarse- Podría estar como XiaoYang y Miki…- desiste.

-¿Qué hay de malo en estar como ellas?- le pregunto volviendo a acomodarme- Solo son carantoñas inocentes.

-Tengo miedo de no poder contenerme y forzarle a algo.- se apoya en el suelo para evitar caer- Hace tiempo que no estoy con nadie…- me confiesa. Se le nota- En cierta parte me siento novata pero por otra… me recuerda que tengo una experiencia que ella no… Tengo que darle la charla a XiaoYang.- cambia de tema.

-No creo que le obligues a nada.- intento volver al tema.- He visto como eres. Dudo que lo hagas.- le acaricio el brazo- A parte de que, si llegases a hacerlo, ella te lo haría saber. Estoy segura.- intento animarle. Más de una vez hemos hablado de eso. Una vez estuvo con un chico que quiso pasarse de listo y ella no se dejó, dudo que lo haga con ella si no está agusto.

Al no escucharle me centro en ella. Al hablar del tema me ha dado algo de vergüenza por se sobre Haru y no me había dado cuenta que estaba mirando la mesa. ¿Se ha dormido?

-Anna.- le llamo tocándole el brazo con un dedo- Anna. Oh, venga. No me hagas esto.- vuelvo a tocarle- Con el mareo que llevo… No sé si podré llegar a la habitación…

—-FIN

Cambio de Aires Epílogo 2

Después de la graduación, mûquin ha organizado una cena en casa de despedida. Ya que Saki va a volver con su padre no nos hace falta una casa tan grande. Así que despedimos la casa y, sobretodo, a Saki.

Admito que al principio me resultó muy incómodo. Meter a una compañera de clase, así, porque sí, en casa, sin cunsultármelo… De por sí no teníamos sitio entre las dos para traer a alguien más en el apartamento.

Reconozco que, gracias a eso, hemos podido vivir la experiencia de vivir en una casa grande, aunque compartiese habitación. Gracias a vivir ahí pude hacer el trabajo grupal en el que conocí más a Miki.

Voy andando con Miki camino, por poco tiempo, a la casa donde he podido vivir nuevas experiencia. Se me hará muy extraño no tener a alguien más viviendo en casa y tener que volver a compartir habitación con mûquin. Aunque no me importa. Sobre estar ambas en el mismo lugar no nos molestamos. Tenemos nuestro espacio, pequeño, pero lo tenemos.

-¿Qué piensas?- me pregunta Miki frenando la marcha.

-Sé que voy a sonar vieja…- respondo de forma pesada- Pero me he dado cuenta de que el tiempo pasa más rápido de lo que creemos.

-Sí.- se ríe- Has sonado vieja.- se burla un poco- Aunque, yo también lo pienso.- me acaricia la mano con la que vamos andando cogidas- Hace, podría decirse que poco tiempo, no sabía que la profesora Anna Maria era tu madre. Para mí, la casa a la que vamos ahora, era la casa de Saki.- vuelve a reirse- Realmente ha sido todo un poco… ¿cómo decirlo?- duda un poco.

-¿Un poco extraño?- intento completar lo que quiere decir- ¿Confuso, tal vez?- sigo intentando ayudarle.

-Más o menos.- vuelve a fijar la mirada en mí- Pero me ha gustado que sea así, aunque lo haya hecho más complicado, sobretodo para mí.

-Sé que no es normal que la madre de tu pareja sea tu profesora.- le sonrío acomodándole un mechón de pelo detrás de la oreja- Aun así hemos sabido llevarlo muy bien. Hemos podido con todos los obstáculos.

-Lo dices como si lo hubiésemos pasado mal.- se deja caer sobre mi hombro.

-Me costó presentarte a mi madre.- le recuerdo- Tu madre cree que esto es un juego, aunque no quiere que estemos solas en tu casa, y tu padre todavía no lo sabe.- le recuerdo un poco temerosa de su reacción.

-Me conformo con el apoyo de tu madre.- me besa en la mejilla.

Llegamos a casa. Todavía faltan por llegar la señorita Haru y su hermana a quienes no hemos visto desde la “fiesta” en su casa. Ayudamos a preparar la mesa. Al poco tiempo llegan las hermanas.

La atmósfera se vuelve extraña ante la presencia de las recién llegadas. En la “fiesta” de graduación el ambiente parecía normal… O eso recuerdo. Es Haru la alumna que le besó, ¿verdad? Es la única que se me ocurre. No es próxima a más alumnas, que yo sepa. La otra es Saki y, como es ella, lo veo imposible. He hablado de eso alguna vez con ella y no llega a entender del todo las relaciones entre mujeres.

Mi atención se centra más en ellas. Se las ve más próximas que de costumbre, con más contacto entre ellas. ¿Ya han hablado? Por todo lo que me dijo, ella tiene los mismo sentimientos. ¿Están juntas?

-XiaoYang.- me llama Miki muy bajo- ¿Me acompañas al baño?- me pregunta al mismo tiempo que tira de mí para que le siga.

-¿Qué pasa?- le pregunto, una vez solas, al verle algo nerviosa.

-¿Qué está pasando fuera?- pregunta más nerviosa- ¿Te has fijado en la actitud de la señorita Hirose?

Se ha dado cuenta. Pero es normal, no se esconde. Y mûquin no se lo evita. Han habido mucho roces seguidos de sonrisitas. ¿Qué hago? ¿Le cuento mis sospechas?

-¿Quieres que les animemos?- pregunta emocionándose.

-¿Animarles?- me extraño.

-A que se confiesen.- me coge de la mano con mirada de reto.

-Pero…- ahora me pongo yo nerviosa- Es mi madre y… y… tu profesora.- se me hacen un lío los pensamientos.

-Solo es mostrarnos algo de afecto para ver cómo reaccionan.- sigue emocionada- Son menos discretas que nosotras. Si ellas lo hacen, ¿por qué no nosotras? Solo será un poco.- me mira con mirada suplicante- Podemos hacer…

-Chicas.- llaman a la puerta- Necesito entrar.- reconozco que es la hermana de la señorita Haru.

Abrimos la puerta y hacemos mención de salir.

-¿Qué conspiráis?- pregunta la señorita Hirose evitando nuestra salida- Si es sobre Haru, ¿puedo ayudar?- sigue apoyada en el marco de la puerta.

-¿Qué sabes sobre eso?- le pregunto para evitar meter la pata.

-Tu madre me contó sobre algo que…- duda. Supongo que no querrá contar de más-  pasó entre ellas.

-Creo que esa parte la conozco. Aunque no me dijo quién es.- le digo para que esté más tranquila.

-Sé que han hablado y hay muchas evidencias de que ha terminado todo bien.- explica- Pero no han dicho nada abiertamente.- se encoge de hombros.

-Es eso lo que queremos hacer.- le dice Miki- Queremos darles un empujoncito.- le sonríe.

-¿Cómo?- entra y cierra la puerta.

-Queremos hacer algo como lo que ellas están haciendo.- le explica Miki.

-¿Ahora?- se sorprende- Creo que no es un buen momento. Todavía está muy reciente.- se acaricia el mentón pensativa- Podríais venir con nosotras al pueblo.- sigue después de una pausa- Está bastante lejos, por lo que os quedaréis a dormir.- le sonríe a Miki.

¿De dónde han sacado tantas confianzas? Solo se han visto en la “fiesta” de graduación de su hermana pequeña.

Pensaba que, después de hablar con ella la otra noche, me contaría cómo quedaría con “la alumna del beso”… Pensaba que tendríamos la suficiente confianza para hablarlo directamente y esperar a darme cuenta… Y ahora, por querer esconderlo, le están preparando una encerrona.

—–FIN

Cambio de Aires Epílogo 1

Después de una madrugada inesperada, llega la graduación. Me pongo el uniforme por última vez, comprobando cada detalle delante del espejo.

-Buenos días.- me saluda me hermana.

-Buenos días.- le devuelvo el saludo sentándome en la mesa.

-¿Estás lista?- me pregunta sirviéndome el desayuno.

-Un poco nerviosa.- respondo sintiendo los nervios por dentro- Voy a dejar de estar en la secundaria- sigo tocando el uniforme que no volveré a ponerme.

-Es un nuevo cambio.- me sonríe acariciándome la mano.

Salimos de casa. Mi hermana me cuenta anécdotas de cuando ella estaba en bachillerato. Consigue relajarme y animarme.

Entro en el instituto. Los familiares se esperan fuera hasta el inicio de la ceremonia. En clase, la tutora nos da un discurso y el ambiente se vuelve más emotivo. Unos minutos antes de la ceremonia entran las estudiantes de segundo a darnos la flor que hace de distintivo para las graduadas. Como algunas de estas estudiantes es cercana a otras de tercero el ambiente se vuelve más emotivo al haber lágrimas por parte de estas.

-Hubiese estado bien que hubiese venido Saki.- me digo a mí misma sintiendo pesar por dejarle.

El centro, al ser pequeño, nos obliga a trasladarnos a otro, así que solo es de secundaria.

Llega la hora de dirigirse al gimnasio. Todos los familiares ya están dentro, sentados en las sillas que nos hacen pasillo hasta las primeras filas reservadas para nosotras. Entre las filas de estudiantes de primero veo a Saki que, al ver que le miro, me sonríe. A su lado está XiaoYang con la señorita Shiroma. En el escenario, junto con todos los profesores que no son tutores de tercero, está Anna Maria. Se le ve nerviosa al tener su mirada fija en el suelo.

Empieza la entrega de diplomas después de más discursos emotivos. Llega mi nombre. Me dirijo a paso pausado hacia el escenario. Me dirijo de forma decidida junto a mi tutor, evitando mirar a Anna Maria.

-Enhorabuena.- me felicita el tutor.

Al finalizar la entrega de diplomas, nos llaman a todas para hacernos una foto, todas juntas, en el escenario con el profesorado. Esta vez sí, miro a Anna Maria para ver donde se va a poner para la fotografía. De forma disimulada me acerco todo lo que puedo para estar lo más cerca de ella pero un grupito le ha rodeado lo que hace que sea imposible estar cerca. No sé cómo, termino en medio, agachada con otras alumnas, pero en medio…

-Os enviaremos las fotos por correo.- dice la otra tutora de tercero.

Al bajar del escenario me espera Saki cerca de la escalera.

-Enhorabuena.- me felicita con una sonrisa lago forzara y los ojos llorosos.

“Oh, no. Esto no debería estar pasando ahora.” Noto que se me humedecen los ojos al verle así.

-Gracias.- le agradezco acariciándole la cabeza.

Ante este gesto empieza a llorar. “No, por favor.” No puedo contener las lágrimas aunque intento aparentar que estoy bien. Le abrazo para consolarle y, ya que estoy, que no me vea llorar. Debo ser un ejemplo.

-Enhorabuena, hermanita.- rompe el momento Yuki acariciándome la cabeza- ¿Os hago una foto?- pregunta mostrando la cámara.

Le ayudo a secarse las lágrimas y posamos para la foto abrazadas.

-¿Quieres otra foto?- me pregunta indicando con la cabeza a Anna Maria que acaba de bajar del escenario.

-Yo…- dudo. Que vergüenza. Pedirle una foto a una profesora, aunque sea ella.

-Anna Maria.- le llama ella- ¿Una foto?- le muestra la cámara.

-Cla-claro.- dice nerviosa acercándose.

Posamos manteniendo la distancia. Seguimos estando en el instituto aunque ya no sea una alumna de éste.

Al ver esto, otras alumnas piden hacerse fotos con ella y otros profesores. “Supongo que le veré más tarde…”

-Saki,- le llama Yuki- ¿te vienes después a casa? Vamos a hacer una pequeña fiesta.- le explica animada- Tranquila, avisaré a Anna Maria.- le dice al ver que duda.

De momento Saki pasará el verano con Anna Maria y XiaoYang así que, si quiere salir o, por lo que sea, llegar tarde, tiene que avisarle.

Después de despedirse de profesores, compañeras y alumnas de cursos inferiores, vuelvo a casa. Mi hermana ha tenido que ir a casa para preparar la fiesta, o lo que sea, y Saki se ha tenido que quedar con XiaoYang y su clase para terminar de recoger.

Anna María… seguro que ha tenido que hacer cosas de profesores y ha desaparecido después de la ceremonia.

Paso por el patio y me fijo en el jardín que queda en manos de Saki. En él hay alguien agachado contemplando las flores. Su figura es inigualable por lo que distingo enseguida que es ella.

-¿Quieres volverlas a arreglar?- le pregunto, como de costumbre, cuando estoy detrás de ella.

-Sabes que me asusta hacerlo.- responde, después de suspirar, levantándose- Sé que Saki lo hará bien, pero las flores no estarán igual sin ti.- termina de decir mirándome.

-No-no creo qu-que eso influya mucho…- hablo torpe causado por los nervios de su halago- Si están cuidadas seguirán igual.- consigo terminar más tranquila.

-No se verán igual porque no podré verte con ellas.- habla un poco sonrojada- No será lo mismo.- agacha la mirada al terminar de hablar.

-Puedes hacer lo mismo con Saki.- intento calmar el ambiente de nervios- Seguro que lo agradece. Es un poco solitario.- juego con mis manos mientras hablo.

-Puede que lo haga.- sonríe un poco sonrojada- ¿Vamos? Nos espera tu fiesta.- me coge de la mano para tirar de mí.

Noto como si me diese la corriente al contacto con su mano. Hace tanto tiempo que he deseado que este momento fuera real que dudo en si todo esto es un sueño. Hace unas horas todavía pensaba que, por la edad, por ser chica u otras cosas, me rechazaría. Si eso hubiese pasado me hubiese conformado con poder verle de vez en cuando en la librería haciéndole compañía a Yuki. Con eso y el beso que le di y del que no me hubiese arrepentido, hubiese tenido bastante.

Ahora mismo puedo salir con ella cogidas de la mano. Ya no es un impedimento para mí ser estudiante ya que ella también lo acepta.

—–FIN

Cambio de Aires Capítulo 23 Final

Mañana es la graduación de las alumnas de tercero. Todavía estoy en el sillón del salón para no estar dando vueltas en la cama por la falta de sueño por el exceso de nervios. Será la primera vez que estoy en una graduación siendo profesora. Y lo más importante, le tengo que dar la respuesta a Haru.

Ya lo tengo decidido. Dejaré que mi mente actúe según se sienta con ella al estar completamente solas fuera del instituto.

Al ver que no me viene el sueño y que todavía no es muy tarde, le envío un mensaje a Yuki por si sigue despierta. A los pocos minutos recibo su respuesta.

Salgo de casa. Hemos quedado en la esquina donde solía despedirme de Haru antes de que empezara los exámenes.

Llegamos las dos casi al mismo tiempo. Nos saludamos. El silencio nos envuelve y la atmósfera se ha hecho un poco incómoda.

-¿Ya sabes tu respuesta?- rompe el silencio empezando a andar.

-Todavía no estoy segura de qué es lo correcto, lo que siento. Es todo tan complicado.- le respondo poniéndome a su lado- He optado por esperar a ver cómo me sentiré al estar a solas con ella después de tanto tiempo.

-Es una buena respuesta.- dice después de suspirar- Espero que, sea cual sea tu respuesta, sigáis igual. Que no se rompa vuestra amistad.

Seguimos hablando hasta altas horas de la noche. Le cuento que, al finalizar el curso, Saki volverá a vivir con su padre ya que yo misma he comprobado que ha cambiado. Alguna vez he estado con ellos cuando han quedado por propuesta de él.

Al estar todo el rato andando terminamos llegando a la librería.

-¿Quieres pasar?- cambia el tema de conversación al ver que llevamos paradas un rato delante de la puerta- Tengo un poco de hambre.- sigue un poco sonrojada.

-Si te soy sincera, yo también.- le digo animada al ver que no soy la única.

Tomamos un vaso de leche con chocolate mientras seguimos hablando. Hablar con ella ha hecho que esté más tranquila pero también me ha animado para saber que no voy a poder dormir.

-¿Hermana?- pregunta Haru entrando en la trastienda- Pro-profesora.- se sorprende al verme.

-¿Te hemos despertado?- le pregunta Yuki levantándose.

-Me he despertado a beber y he escuchado que había alguien.- responde tranquila.

-Creo que me iré.- digo levantándome.

-Yo…- sigue Haru- Voy a volverme a acostar.- habla nerviosa.

-No es por ti.- le digo- No quiero molestarte otra vez.

-No molestas, y lo sabes.- se sonroja.

-Voy al baño.- interrumpe Yuki saliendo apresurada.

Siento que le he echado de su casa sin querer… Nos ha dejado solas para que hablemos más tranquilas. ¿Debería hablarlo ahora? Pero la graduación es de aquí unas horas…

Miro a Haru. Está nerviosa y yo también empiezo a estarlo. Noto que el corazón se me acelera a cada segundo que paso sola con ella. Quiero decirle cualquier cosa pero me noto un nudo en la garganta. Tengo miedo de toparme con su mirada pero al mismo tiempo quiero que me mire.

¿Esto quiere decir que me gusta? Nunca antes me había sentido así con nadie. Intento ordenar mi mente para saber qué debería hacer o cómo empezar a hablar.

-Haru, yo…- me acerco un poco a ella- Sé que acordamos que hablaríamos después de la graduación pero…- me acerco más a ella. A medida que la distancia entre nosotras disminuye, mis pulsaciones se va  acelerando aumentando mis nervios- creo que ya sé cuales son mis sentimientos hacia a ti. Te los diga ahora, más tarde, no creo que afecte mucho nuestra relación durante la graduación. Dentro de unas horas serás una graduada del instituto por lo que dejarás de ser una alumna.- noto que estoy empezando a hablar sin pensar realmente lo que quiero decir. Cada palabra es más rápida que la anterior. Quiero decirle lo que siento pero no encuentro las palabras. Saber que es una alumna, que todavía es menor, hace que esté todavía más nerviosa- Lo que quiero decir es que…- no sé dónde mirar, me cuesta mantener la mirada fija en un solo lugar. Si centro mi mirada en ella se va a sus labios- tú…

Sus manos se interponen en mi rango de visión al ir acercándose a mis mejillas. Me sostiene la cara con ambas manos y me mira fijamente. Yo sigo el trayecto de sus brazos hasta sus ojos. Por fin logro fijarme en ella. Pero es por ella que lo estoy haciendo.

De los nervios empieza a entrecortarse mi respiración. Unos deseos de besarle se apoderan de mi cuerpo lo que hace que vuelva a fijarme en sus labios. Ella, al notarlo, se muerde ligeramente el labio inferior.

-Me gustas.- le digo recordando la distancia que queda entre ambas.

Puedo ver que se dibuja una sonrisa en sus labios antes de besarle. Se deja llevar por el beso, un beso pausado, sin prisa, casi superficial. No quiero presionarle. Sé que esto está penalizado por ley pero en estos momentos me da un poco igual. Solo quedan unas horas para que eso deje de importar.

-Yo…- me aparto un poco avergonzada por mis actos.

Ella vuelve a romper la distancia con otro beso.

-Tranquila,- dice un poco avergonzada- sabes que no ha sido mi primer beso.

Obviamente. Si no me lo dio a mí, al dármelo, sé que el que le he dado yo no es su primer beso. También sé, por Yuki, que yo soy su primera pareja. Quiero llevar su ritmo, que sea ella quien lo decida.

Se escucha la cisterna del baño avisando que Yuki no tardará en volver. Haru me sonríe y retrocede un par de pasos. Este gesto me da a entender que Yuki no sabe por parte de Haru.

-Creo que es hora de irme.- le digo a Yuki cuando vuelve a la trastienda.

-Es lo mejor.- me dice mirando la hora- Como mínimo podremos dormir algo.- cuenta las horas mentalmente.

-Te acompaño a la puerta.- me dice Haru un poco tímida.

-Nos vemos en el instituto.- se despide Yuki guiñándome un ojo. Seguramente ya sepa cuál ha sido mi respuesta.

-Nos vemos más tarde.- me despido.

Llego a la puerta junto a Haru. Ella me coge de la mano con al que iba a abrir la puerta.

-Nos vemos después.- me dice un poco nerviosa y sonrojada. Levanta la mirada de nuestras manos y, al llegar a la altura de mis labios, me da un beso, este más lento que el anterior, más intenso- Gracias.- dice al separarse.

—-FIN—-