Cambio de Aires Capítulo 21

Ya es lunes y, después de estar lo que quedaba de fin de semana sin poder dormir bien y miradas extrañas por parte de Saki, toca volver al instituto…

Entro mezclada entre las alumnas. Mientras entro no puedo evitar fijarme en el jardín. Desde lejos puedo ver que están Haru y Saki. Al estar juntas descarto la idea de acercarme y me dirijo directamente a la sala de profesores.

-Buenos días.- me saluda la profesora Noriko- ¿Cómo está la señorita Taniguchi?- me pregunta no muy alto.

-Parece que va todo bien. No me comentó nada negativo sobre su padre.- le respondo pendiente de que no nos escuchen.

-Esperamos que todo salga bien.- pone su mano sobre mi hombro para darme ánimos antes de salir de la sala.

Ordeno las libretas y cojo la de la primera clase antes de salir. Realmente me alegro de que no sea la clase de tercero. No es que tenga miedo de verle pero… También sé que, cuando más lo aplace, será más difícil hablarle.

Después de esta clase tengo una pausa por lo que voy al jardín. Ahora mismo todavía hay clases por lo que sé que Haru no estará. Me acerco y me agacho para mirar las flores como ella lo hace, es la mejor forma de todas.

Intento pensar si hice algo para darle esperanzas y si ella me dio a entender sus sentimientos. No recuerdo nada que lo pueda afirmar.

-Están creciendo bien, ¿verdad?- escucho la voz de Haru acercándose.

No me giro. Me mantengo de espaldas hasta que puedo ver sus sobra cubrir las flores diciéndome que está a mi lado.

-¿Quieres volver a arreglarlas?- sigue preguntando agachándose a mi lado.

-Solo lo hice una vez y no creo que lo pueda volver a hacer.- respondo un poco nerviosa

-Deberías tener más confianza en ti misma.- me dice muy tranquila- Si tienes miedo de que salga mal yo estaré vigilando por si hay algo que puedas hacer mal.- hace broma.

¿Por qué actúa de esta manera? ¿Cómo puede estar tan tranquila? Es la mejor opción pero, aun así… No puede dejarlo pasar como si nada.

-Haru… Yo…- me cuesta hablar- Creo que deberíamos hablar.- me decido a decirle.

-Entiendo…- dice más apagada- Yo…

-¿Tienes algo que hacer después de las clases?- le interrumpo. No creo que sea el mejor lugar para hablarlo.

-No mucho…- duda en responder.

-¿Volvemos juntas a casa?- le pregunto levantándome- Me esperaré un poco antes de salir para poder volver juntas.- sigo después de comprobar que estamos solas.

-Te esperaré aquí.- me dice con media sonrisa.

Sé que le he apagado todo el humor pero también sé que se está forzando por parecer que está bien. Lo sé por su mirada, la distancia que ha mantenido entre ambas. No puede estar así antes de los exámenes finales. Debemos aclararlo todo lo más pronto posible para que pueda estar cien por cien concentrada en lo importante.

Al rato de estar hablando de las flores ha venido Saki. Al notar una actitud extraña en ella he decidido apartarme y volver a la sala del profesorado para preparar las clases del segundo curso.

Al terminar las clases, como siempre, me quedo “preparando” unos apuntes que he preparado antes para hacer algo de tiempo para que se vayan todos.

Realmente no sé qué decirle. ¿Qué debería decirle? Ni yo misma estoy segura de lo que siento. Las palabras de XiaoYang me han confundido mucho.

Salgo al no ver movimiento por el centro. En la puerta me está esperando Haru. Me acerco a ella y me aclaro la garganta para hacerle saber de mi presencia al verle distraída en la nada.

-¿Vamos?- le pregunto haciendo un gesto con la cabeza.

Empezamos a andar en silencio. El ambiente está bastante denso. Sé que soy yo quien le ha dicho de hablar pero no consigo ordenar la palabras que quiero decir.

-Haru, yo…- me decido- Si te soy sincera, no estoy segura de mis sentimiento.- le confieso- Todo ha pasado de manera muy inesperada y no sé cómo he de reaccionar a algo así.- respiro hondo- Me gustaría poder seguir como antes, que no sea incómodo para ninguna de las dos. Yo… si no quieres seguir como antes, puedo apartarme…- me cuesta decirlo- Dejarte tu espacio y hacer como si nada… Solo… – tomo aire- Solo quiero que estés bien.

Me noto pesada al decirle todo eso. Siento una presión en el pecho y que me falta el aire. Me decido a mirarle. Está seria y mantiene la mirada en el suelo.

-No quiero que te apartes.- se detiene- No quiero mi espacio…- sigue con voz temblorosa- Solo quiero que estés a mi lado.- me mira con los ojos llorosos- Me has dicho que no sabes lo que sientes, ¿verdad?- se seca la lágrimas- ¿Podemos hacer una cosa?

-Lo que quieras.- haré todo lo que esté en mi mano para que esté bien.

-Sigamos como antes.- dice decidida- Lo del beso…- sigue en voz baja- no ha pasado.- vuelve a mirarme- Sigamos siendo amigas y, cuando termine el curso, dame tu respuesta definitiva.- vuelve a decir con seguridad.

¿Respuesta? ¿Le tengo que dar una respuesta? Pensaba que volvería a ser como antes pero me está pidiendo una respuesta. No tenía pensado darle ninguna respuesta ya que pensaba que o volveríamos a estar como antes o tendría que apartarme…

Cuando termine el curso… Solo quedan dos meses para que se gradúen las de tercero. Dos meses… Tengo que pensar en una respuesta en dos meses.

De momento me centraré en las clases y en preparar los exámenes finales. Como mínimo, mi relación con ella será la de siempre.

—–Fin del capítulo

Cambio de Aires Capítulo 20

Sigo dando vueltas en la cama. El beso de Haru sigue pasándose una y otra vez por mi mente. Le vi tan nerviosa que no he sabido qué decirle. También es verdad que ha sido culpa mía por no apartarle y impedir que lo hiciese. ¿Por qué no lo he hecho? Ahora sería todo más fácil. Ahora, ¿cómo le miro mañana a los ojos? ¿Podré acercarme a ella como siempre?

¿Por qué lo ha hecho ella y por qué no lo he impedido yo? Obviamente ella es la amiga de la que me habló Saki y, por el beso, yo soy la chica inalcanzable para ella… ¿Intentaba apartarme? ¿Cómo? No recuerdo que hiciese nada para que no me acercase…

Lo peor de todo es que esto sí que no puedo contárselo a nadie. Yuki es su hermana mayor por lo que es la peor opción de todas. XiaoYang… no sé qué pensaría de todo esto. ¿Saki? ¿Podría contárselo a Saki? Seguro que ya lo sabe. Si Haru le ha contado que le gustaba se lo habrá contado.

Intentaré hablar con XiaoYang ya que puede darme un punto aproximado de cómo podría sentirse ya que ella también es una alumna y está con otra chica. Solo debo encontrar un momento con ella sin que esté Saki.

Al ver que no consigo resultados estando en la cama, me levanto para estar en el sillón. Enciendo el televisor y reviso la programación. Al ver que, por las horas, no hay nada decente lo paro. Me quedo sentada, mirando a la nada, intentando desconectar de cualquier pensamiento. Al seguir sin resultado, subo a la habitación y me visto para salir a la calle.

Por rutina, supongo, llego al instituto. La poca luz de la Luna le da un aspecto tenebroso y sombrío. Después de un momento mirando el edificio y el patio retrocedo sobre mis pasos hasta llegar a la esquina donde llegaría a casa de Haru. Miro la calle que empieza a iluminarse con la luz del amanecer.

Decido volver al ver que ya está amaneciendo. Me doy una ducha y me echo sobre la cama.

-¿Mûqin?- escucho que me llama XiaoYang llamando suavemente a la puerta- ¿Te encuentras bien?- me pregunta abriendo un poco la puerta.

-Tranquila.- le respondo para que no se preocupe.

-He escuchado la puerta y me he despertado.- pregunta cerrando la puerta y sentándose en la cama- ¿Ha pasado algo?- sigue preguntando después de analizar mi cara.

-Estoy muy confundida.- decido contárselo ya que ahora tengo la oportunidad- Yo… le gusto a una alumna…- le digo en voz más baja.

-¿Y ella a ti?- pregunta seria.

-¿No lo ves mal?- le pregunto confundida- Es una alumna y yo su profesora.

-Entre las alumnas hay muchos rumores de alumnas que han salido con su profesor. Incluso alguno que dice que se casaron después de que la alumna terminase el instituto.- responde en tono neutro.

-¿Casarse?- me choca esa palabra- No estoy segura de que eso pueda suceder.

-Si las dos sois mujeres, aquí no.

-No estoy diciendo eso.- intento ordenar mis pensamientos- No estoy segura de lo que siento por ella. Le tengo mucho aprecio pero…- ¿qué quiero decirle? No consigo encontrar lo que quiero decir- Ella… me ha besado…- me atrevo a contarle.

-¿En serio?- se anima- Que valor. ¿Y cómo fue?- pregunta curiosa.

-No hice nada para impedirlo. Dejé que lo hiciese…- empiezo a ponerme nerviosa- No me lo esperaba y no supe cómo reaccionar al verle tan nerviosa.

-No sé si te ayudará pero yo supe que también le gustaba a Miki porque no me apartó.- me explica más seria- No me esperé esa reacción porque nunca vi ningún indicio de que pudiese gustarle. Después analicé su carácter conmigo y con las demás y no era el mismo. Se comportaba diferente conmigo aunque no me dio a entender en ningún momento sus sentimientos porque ni ella misma se había dado cuenta de ellos.- termina de explicar- No estoy segura de los motivos por los que no le apartaste pero deberías pensar si has hecho algo que le diese a pensar que pudieses corresponderle porque yo no me hubiese atrevido a lanzarme a una profesora.- me dice levantándose de la cama- Voy a acostarme un ratito más.- me sonríe antes de salir de la habitación.

(Ella pensaba que podría haber algo entre ellas, que podría ser correspondido, pero sabe que es imposible… Por eso quiere apartarle.)

¿Le he dado a Haru falsas esperanzas? ¿No le he apartado cuando me ha besado porque también me gusta? Pero, ¿me gusta Haru? ¿Me gusta una alumna?

—-Fin del capítulo

Cambio de Aires Capítulo 19

Otra semana ha pasado. Saki ha decidido ver a su padre con la condición de acompañarle. Ella me espera con Haru hasta  que termine de preparar los apuntes para que ya no haya nadie.

No ha vuelto a sacar el tema de su amiga por lo que no sé si ha hablado con ella. También es verdad que, por mucho que sepa quien es, no puedo saber si le correspodería. No imaginé que XiaoYang saldría con otra chica así que tampoco sé si tiene alguna posibilidad… ¿Y si le preguntase a ella? Preguntarle cómo supo que Miki le correspondería. No sé si será muy incómodo para ella pero también tengo un poco de curiosidad. Puede ser un tema normal entre madre e hija.

Salgo con paso medianamente pausado. Me dirijo a la zona del jardín para recoger a Saki. Desde lejos puedo ver que Saki está ayudando a Haru a arreglar las flores. Parece que están hablando. Intento acercarme para que me puedan ver por si es algo serio. Al estar una al lado de la otra me ven casi a la vez. Saki es la primera en levantarse y quitarse los guantes.

-¿Os he hecho esperar mucho?- les pregunto cuando ya estoy cerca.

-Has tardado lo de siempre.- responde Haru mirando el reloj de pulsera.

-Está bien escuchar eso.- les sonrío- ¿Ya has terminado?- le pregunto a Haru.

-Sí.- se quita los guantes.

-Te esperamos a que aguardes el material.- le dice Saki.

-Está bien.

-¿Cómo te sientes?- le pregunto a Saki cuando se ha alejado Haru.

-No sé cómo debería sentirme.- responde sin apartar la mirada de Haru- Una parte de mí tiene miedo de quedarse sola con él pero, por otra parte, me gustaría saber que lo que ha dicho es real, que está cambiando.

-Yo me quedaré por la zona, por si pasase algo o quisieras volver antes.- le digo al ver que está un poco preocupada.

-Ya estoy.- dice Haru llegando al jardín- ¿Vamos?- le pregunta más que nada a Saki.

Salimos del centro. Vamos andando en silencio. Un silencio algo incómodo. No estoy segura de qué es lo que lo causa pero lo más seguro es por los nervios de Saki a medida que vamos andando.

Espera… Todavía vamos las tres. ¿No se supone que Haru vive en sentido opuesto?

-Haru.- le llamo rompiendo el silencio- ¿No vas a volver a casa?- le pregunto con duda- Ya es tarde.- añado para que no piense que sobra.

-Saki me ha pedido que te hiciese compañía porque sabía que le ibas a esperar.- responde mirando el suelo.

-No hacía falta que se lo dijeses.- le dice Saki golpeándole en el brazo.

-Estabas preocupada por ella, ¿qué tiene de malo decírselo?- le pregunta más animada empujándole un poco.

-Haru…- se queja de manera infantil.

Al verles así me he animado. Se llevan muy bien y se nota que hay confianza entre ellas.

Nos detenemos delante de la puerta. El ambiente se ha vuelto tenso a medida que ha acercado el dedo al timbre.

-¿Quién es?- se escucha que pregunta el padre de Saki por el altavoz.

-Soy yo… Saki.- responde después de una pausa.

La puerta se abre de forma rápida y sale su padre al jardín.

-¿Por qué llamas? ¿No tienes llave?- le pregunta preocupado.

-Me la he dejado en casa…- responde en voz baja.

Él me mira sorprendido y después centra su atención en Haru.

-Ellas no se quedan.- le dice después de notar que su padre analizaba a Haru.

-Si no me importa.- dice él.

-Les dejaremos hablar solos.- le digo de forma tranquila con media sonrisa- Estaremos por aquí cerca.- le digo a Saki para irnos.

-Después te llamo.- me dice un poco intranquila.

Ambos entran. Haru y yo nos quedamos un rato mirando la puerta en silencio.

-¿Crees que estará bien?- rompe el silencio Haru- No parecía cómoda.

-Eso he visto.- digo después de suspirar- Me ha dicho que si a las siete no me ha dicho nada que le llame.- le comento intentando no preocuparle- Supongo que todavía no confiará del todo en él. Hay que dejarle tiempo.

-¿Qué hacemos?- pregunta después de otro silencio.

-¿Damos un paseo?- le pregunto retirando por fin la mirada de la puerta.

Vamos andando por la calle ya solitaria por la hora. Sin darme cuenta llegamos al apartamento que, de momento, sigue siendo nuestro ya que sigo pagándolo. Debería mirar de encontrar otro lugar donde vivir ya que ahora tengo un sueldo fijo.

-Aquí es donde vivimos antes de que viniese Saki con nosotras.- le digo recordando el interior del apartamento.

-Parece pequeño.- dice analizando el bloque de apartamentos.

-Debería buscar otro lugar para cuando tengamos que dejar la casa del señor director.- saco mis pensamientos al exterior.

-¿Puedo verlo?- pregunta con duda.

-Claro.- recuerdo que llevo la llave- Puse la llave de la casa junto a las mías para no llevar una llave sola.- le enseño el llavero.

Entramos en el apartamento. Una ola de recuerdos me bombardea la mente. Mi primera estancia en Japón.

-Es pequeño pero un poco más grande de lo que pensaba.- dice situándose en el centro del salón- Solo es esto, ¿verdad?

-Sí. Cocina,baño y salón-habitación.- respondo acercándome al armario- Aquí teníamos la ropa, junto con los futones.- abro el armario.

-Es muy acogedor.- se sienta en el suelo- Aunque no hay mucha intimidad si vives con alguien.- comenta animada- En mi casa hay dos habitaciones y aún así cuesta encontrarla.

-Si no vives sola no tienes la suficiente intimidad.- reconozco- Pero es solitario.- me siento a su lado.

-Y cuando XiaoYang se vaya, ¿qué va a hacer?- me pregunta centrándose en mí.

-Si cuando eso pase no he encontrado a nadie, adoptaré un perro, hacen buena compañía.- le respondo divertida.

-¿He estado alguna vez con alguien?- sigue preguntando más intrigada.

-He estado con alguien pero nunca salió bien, como puedes ver.- recuerdo un poco apagada- Ya había terminado el instituto la primera vez que salí con alguien.- hago memoria- Después estuve con alguien durante la universidad.

-¿Solo has estado con dos personas?- se sorprende.

-No creo que sea algo sorprendente, simplemente…- pienso cómo decírselo- no ye encontrado esa persona que se adapte a mí.

-¿Y cómo ha de ser esa persona?- sigue intrigada.

-Simplemente alguien que me completamente, no hace falta nada más.- me encojo de hombros- ¿Y tú?- le pregunto al recordar de XiaoYang ya está saliendo con Miki- ¿Has estado con alguien?

-No tuve la suerte de encontrar a nadie.- muestra una sonrisa triste- Y alguien que he encontrado es inalcanzable.- sigue con los ojos llorosos.

-Algo es inalcanzable si no se lucha por ello.- intento animarle.

-No creo que sea lo correcto…- sigue a punto de llorar.

-El “no” ya lo tienes. No creo que puedas perder nada.- le seco las primeras lágrimas.

Antes de retirar las manos de sus mejillas me da un beso en los labios. Es un beso sin prisa, para recordar.

—–Fin del capítulo

Cambio de Aires Capítulo 18

Llego a casa no muy tarde. Evito hacer cualquier ruido para no despertarles. Una luz en el salón me dice que todavía hay alguien despierta.

-Estoy en casa.- digo bajo para avisarle.

-Bienvenida.- dice Saki dejándose ver desde el sofá.

-¿Qué haces despierta?- le pregunto tomando asiento a su lado.

-No podía dormir.- responde encogiéndose de hombros.

-¿Te preocupa algo?- le pregunto analizando su carácter.

-Me preocupa una amiga…- responde después de pensar.

¿Será una amiga o ella misma? Siempre he visto en la tele que muchos ponen de escusa que es una amiga y resulta que son ellos mismos…

-A ella le gusta alguien…- sigue después de una pausa.

¿En serio? Pero todavía son jóvenes. ¿Cómo pueden fijarse en alguien tan pronto?

-Pero sabe que no puede haber nada entre ellas…- se apaga un poco.

¿Entre ellas? ¿También es una chica?

-Está haciendo para dejar de verle…- juega con sus manos nerviosa- Pero… – duda- siempre hay algo que hace que se encuentren…- le tiembla un poco la voz.

-Saki.- le cojo de la mano- ¿Hay algo que pueda hacer?- me preocupa su reacción. Está llorosa.

-Es muy difícil que pueda haber algo entre ellas.- responde cogiendo aire para evitar llorar- Ella pensaba que podría haber algo entre ellas, que podría ser correspondido, pero sabe que es imposible… Por eso quiere apartarle.- empieza a llorar.

-Saki.- le abrazo- Mi niña.- le acaricio la cabeza- Si cree que podría ser correspondido todavía queda alguna posibilidad de que pueda pasar algo.- intento tranquilizarle, animarle de alguna manera.

-Pero me sabe muy mal por ella.- se separa del abrazo- Lo está pasando muy mal.

¿Está así por su amiga? ¿De verdad es una amiga? Pensaba que lo estaba poniendo de ejemplo.

-No hay nada imposible.- le digo para intentar animarle- Solo será imposible si no lo intenta.

-Pero…- se tranquiliza un poco.

-Tú misma has dicho que ella pensó que podría haber algo entre ellas, ¿no?- le animo cogiéndole de las manos.

-No creo que pueda ser…- sigue desanimada- No es la típica chica.- explica sin mirarme.

-¿Es de bachiller?- le pregunto intentando saber qué tipo de chica puede ser.

-Te he dicho que está haciendo para dejar de verle.- me recuerda ya más tranquila.

-Ah.- recuerdo- ¿Una chica de primero? ¿La presidenta del consejo estudiantil?- le pregunto más curiosa.

-Profesora.- se queja para que pare- No te lo voy a decir. No creo que deba.- se apena un poco- Ella ha confiado en mí pero me preocupa demasiado para poder quedarme de brazos cruzados. Ya se lo he contado a alguien más cuando no debería…

-Si lo has hecho es porque te preocupa demasiado como para dejarlo pasar. Como has visto que no puedes hacer nada me lo has contado. Pero no me has dicho quien es y has evitado decirme información de más.- le explico- Realmente, lo único que has hecho ha sido contarme tus preocupaciones, nada más.- le sonrío.

-Gracias por escucharme.- me agradece mucho más tranquila- Iré a acostarme.

-Muy bien.- me levanto al ver que ella lo ha hecho- Por cierto.- recuerdo. No sé si debería decírselo ahora pero ya que estamos solas…- Tu padre ha llamado al instituto. Quiere que vayas a verle para que confirmes que está cambiando.

-¿Cuando?- pregunta un poco nerviosa.

-No ha dicho cuando. Cuando estés preparada puedo llevarte.- le respondo acariciándole el hombro.

-Vale…- mira al suelo- Ya te diré algo.- dice antes de darme la espalda.

-Buenas noches.- me sale la voz un poco quebrada. No debería habérselo dicho ahora. Puede que todavía no esté preparada.

-Buenas noches.- se gira y me dedica media sonrisa.

Puede que haya reaccionado así porque ya se ha acostumbrado a estar aquí y no quiera volver a mudarse.

Me quedo un rato de pie analizando toda la información que sé. Realmente no sé nada por lo que no voy a poder ayudar en nada. No estoy segura de que se lo haya contado a XiaoYang ya que seguramente no hubiese bajado aquí para pensar, se hubiese quedado arriba hablando con ella. Eso me convierte, de momento, en la única persona que conoce la preocupación de Saki.

Me dejo caer en el sofá todavía pensativa. ¿Lo sabrá Haru? ¿Se lo habrá contado a ella? Pensaba que eran amigas ya que les he visto bastante cercanas. No creo que deba decírselo ya que ella me lo ha confiado en mí aunque no me ha dicho realmente nada. ¿Qué podría hacer? Me gustaría poder ayudar en algo.

—–Fin del capítulo

Cambio de Aires Capítulo 17

Después de hidratarme un poco me he encontrado con fuerzas para dar las clases que me faltaban. Como hemos quedado para cenar preparo los apuntes aquí y pasaré a por ella a la librería. Intento ir lo más rápido posible pero atenta de que esté todo ordenado.

Una vez terminado los apuntes salgo a paso pausado al tener todavía algo de tiempo. Al salir veo a alguien esperando en la puerta. ¿A estas horas? A medida que me acerco se me hace familiar. ¿Yuki?

-Buenas tardes.- me saluda cuando salgo del recinto.

-Buenas.- le saludo un poco extrañada- ¿Has esperado mucho?

-No hace mucho que he llegado.- me responde con una sonrisa- He calculado bien el tiempo que tardarías en preparar los apuntes.

-Pero tenía que ir yo a por ti.- le recuerdo- ¿Ha pasado algo?

-Haru me ha comentado que hoy te has mareado por lo que he venido a por ti por si todavía seguías igual.- responde un poco tímida.

-No hacía falta que te molestases. Ya estoy mucho mejor.- le muestro media sonrisa. ¿Por qué se lo ha dicho? No hacía falta avisarle. Si hubiese visto que seguía mal…

-Tampoco me importa.- interrumpe mis pensamientos- Tú lo hiciste por Haru y ella lo ha hecho por ti, para que no volvieses sola.- sigue nerviosa.

-Se lo agradeceré cuando la vea.- le digo- Y gracias por venir.- le agradezco ahora a ella.

-No hay porqué.- me sonríe- ¿Dónde vamos a cenar?- pregunta cambiando de tema.

-No sé.- miro donde nos encontramos- ¿Conoces algo por aquí cerca?- le pregunto al recordar que todavía no conozco la zona.

-Pues…- hace memoria- si no recuerdo mal, creo que por aquí hay una pizzería.- responde analizando la calle- Por…- da una vuelta entera- allí.- señala la calle que queda a mi espalda.

-Pues vamos.- le digo empezando a andar despacio para seguirle.

Llegamos a una calle comercial llena de restaurantes y tiendas. La calle está bastante transitada al ser mañana fin de semana. Al haber tantas cosas que mirar, para evitar perderme porque me distraigo, voy cogida del brazo de Yuki mientras ella busca la pizzería.

-Es aquí.- escucho que dice tirando un poco de mí al desviar su trayectoria.

Centro la atención en el lugar. Hay cola pero hay mesas vacías porque muchos piden la pizza para llevar.

-Siéntate mientras yo hago cola.- me dice indicándome una de las mesas libre.

-¿No quieres que te acompañe?- le pregunto al ver que tendrá que esperar sola.

-Tranquila.- me sonríe- ¿De qué quieres la pizza?

-No tengo preferencia.- le respondo encogiéndome de brazos- La que más te guste.

-Como quieras.- dice poco convencida antes de ir a la cola.

Le miro hacer cola. Simplemente está esperando a que le llegue el turno, sin mirar el móvil ni nada. En cierto momento se gira haciendo coincidir nuestras miradas. Le sonrío al ver que está un poco seria. Ella me devuelve la sonrisa antes de volver a darme la espalda. Yo sigo mirándole, analizando sus gestos y su forma de estar. Me parece una persona realmente interesante.

Ya ha llegado al mostrador para pedir. Hace el pedido un poco nerviosa porque juega con sus manos encima del mostrador. Al terminar de hacer el pedido ha vuelto a girarse produciendo el efecto anterior. Yo le he vuelto a sonreír. Esta vez ha bajado la mirada escondiendo una sonrisa antes de volver a girarse. Este gesto me ha parecido realmente tierno.

Se le ve una persona muy parada y nerviosa. Parece que le cuesta relacionarse y abrirse a los demás. Me alegra ser yo alguien con quien lo haga.

Ya le han servido la pizza y viene hacia la mesa. Viene concentrada mirando la pizza para evitar chocar con alguien.

-Ya está aquí la cena.- dice dejándola encima de la mesa- ¿Te has aburrido mucho esperando?

-Que va.- le respondo sonriendo.- He estado entretenida.- sigo.

-¿Con qué?- mira dirección a la barra.

-Ya no está.- le molesto un poco.

-¿Tan bien estaba?- me pregunta mirando a las personas que han salido antes que ella- ¿Y no me he fijado?

-Estabas mirando el mostrador en off.- sigo molestándole.

-Cuando espero suelo hacerlo para no aburrirme.- se encoge de hombros- ¿Y cómo era?- pregunta cogiendo un trozo de pizza.

-No es alguien que llame mucho la atención.- me encojo de hombros- Simplemente miraba.- cojo yo también un trozo.

Es mejor que piense que miraba a alguien más. No quiero incomodarle con mis pensamientos ya que no es normal distraerse analizando el comportamiento de tu amiga.

——Fin del capítulo

Cambio de Aires Capítulo 16

Este fin de semana ha estado viniendo Miki a casa por lo que hemos podido coger un poco de confianza entre nosotras, aun así le he visto incómoda durante las clases. Seguramente XiaoYang también lo ha notado porque me he fijado que se estaban pasando notitas y no estaban jugando por la expresión de ambas.

Saki se ha estado quedando al margen para que no descubra su situación así que ha pasado casi todo el fin de semana en la librería de Yuki por Haru. Menos mal que Haru le está ayudando.

Hoy he quedado con Yuki para cenar y explicarle como ha ido todo. Seguramente XiaoYang se quede en casa con Miki y Saki quede con Haru. Me alegra que las tres hayamos encontrado a alguien con quien confiar. Me alegra que Haru me haya pedido de hablar cuando más me hacía falta, gracias a eso ahora puede ayudar a Saki y se han hecho buenas amigas, por lo que me ha dicho Haru. Al conocer a Yuki podemos aconsejarnos entre nosotras con temas más de nuestra edad, podemos salir y despejarnos. Y por último, me alegra preparar los apuntes en el colegio porque gracias a ello pude ayudar a Saki y su padre se ha dado cuenta de sus errores.

Entro en la sala del profesorado. la profesora Nakamura se acerca cuando me ve entrar.

-Buenos días profesora Anna Maria, el señor director quiere verte.- me dice indicando el despacho.

Llamo y espero a que me den paso.

-¿Me ha llamado?- le pregunto después de saludar con una reverencia.

-Ha llamado el señor Taniguchi preguntando si podía visitar a su hija.- responde serio- Yo le he respondido que primero tendría que hablar con usted y con la señorita Taniguchi. Quiero que sepa que no le he facilitado ninguna información sobre usted, ni número de teléfono ni donde vive o vivía.

-Si Saki quiere, no tengo ningún problema con que se vean.- digo de forma comprensiva.

-¿Y cómo lo hacemos?- pregunta apoyando ambos codos sobre la mesa.

-Puedo decirle a Saki que, si quiere, vaya a visitarle. Yo misma me puedo encargar de llevarle.

-Si vuelve a llamar, le informaré sobre eso.- dice tomando nota- Ya puede retirarse.

Voy andando por el pasillo camino a clase pensando cuándo decirle lo de su padre a Saki. Que pueda quedar con él antes de volver a vivir con él va bien para saber si realmente ha cambiado por lo que supongo que irá a verle.

Llego a la clase de forma automática. Doy la clase como de costumbre aunque un poco torpe con la escritura… Menos mal que ya tienen un nivel y me lo pueden corregir.

Entre la  semana pasada y esta se me han acumulado muchas cosas. No estoy durmiendo muy bien pero tengo que seguir con mi trabajo como si nada separando la vida personal de la profesional.

Al salir de la clase siento un ligero mareo por lo que me apoyo en el marco de la puerta para evitar caer y montar un número. Intento disimular fingiendo que miro el horario.

-¿Aún no se sabe el horario?- me pregunta Haru saliendo de la clase- Ahora hay descanso.

-¿Ya?- me sorprendo. El tiempo se me ha pasado muy rápido.

-¿Se encuentra bien?- me pregunta un poco preocupada.

-Tranquila, solo ha sido un mareo de nada.- le resto importancia incorporándome.

-¿Quiere que le traiga algo?- mira por el pasillo- Vamos a la cafetería.- pone mi mano en su hombro- Haz como si me riñeses.- me dice en voz baja- Como evitando que me vaya. Así podré llevarte sin que se den cuenta.- me aconseja- Yo no he hecho nada.- se queja al ver que salen alumnas al pasillo.

-¿Podrías decirme quién ha sido si no?- le sigo el juego empezando a andar con ella.

-Yo solo los he dejado para ayudarles no para que se copien.- sigue al ver que vamos a cruzarnos con más alumnas.

-Si no lo entienden, ¿por qué no me lo dicen a mí?- no estoy segura de dónde quiere llevar la discusión. Me estoy perdiendo.

Llegamos a la puerta de la cafetería.

-¿Puedes entrar sola y sentarte?- me pregunta dejándome cerca de la pared- Voy a pedirte un poco de agua.- se aleja al ver que me sostengo bien de pie.

Entro haciendo que reviso los apuntes para tener una excusa por ir despacio. Me siento en la primera mesa vacía que encuentro. Al poco Haru me deja una botellita de agua delante.

-Si no mejora, vaya a la enfermería.- me aconseja antes de irse.

Que manera de preocupar a la gente. Hasta que no se me pase tendré que esperarme aquí. Menos mal que después no tengo clase, no me veo en condiciones de poder darla ahora. Ha sido un poco extraño pero Haru ha tenido una buena idea. No sé cómo lo habrán visto desde fuera pero no debe ser nada normal. Ha quedado mucho de serie para adolescente…

-Profesora Anna Maria, ¿qué hace aquí?- me pregunta el profesor Nakamura.

-Me apetecía un poco de agua y aprovechado por quedarme aquí.- le digo mostrándole media sonrisa. Después del feo que me hicieron la otra vez no voy a decirle que se siente. Me hicieron sentir realmente excluida. Sin decirle nada sigo mirando los apuntes para disimular.

Sé que no he hecho mucho por integrarme pero las pocas veces que lo he intentado han pasado un poco de mí. He intentado llevarme bien con todos intentando mantener una conversación pero siempre acaban pidiendo ayuda a alguien para dejar de hablar conmigo. Yo pensaba que él sería diferente porque me habló el primer día pero ahora hace igual que todos. Sea por el motivo que sea, me ignoran. A mí me da igual, así no me molestan con los apuntes.

—–Fin del capítulo

Cambio de Aires Capítulo 15

Hoy me ha pedido XiaoYan que prepare lo apuntes en casa porque va a llevar a la señorita Shiroma. En cierta parte estoy tranquila porque sé que todavía no lo sabe pero los nervios por llegar a casa son mayores.

Al entrar veo a Haru, sola, en el jardín. Me acerco para saludarle.

-Buenos días.- le digo cuando me mira.

-Buenos días.- me devuelve el saludo con una sonrisa- ¿Cómo fue el café o té del otro día?- pregunta pícara.

-Muy bien.- intento pasar de su actitud- Me aconsejó muy bien con el tema de XiaoYang.

-Eso está bien. Sabía que ella sería mejor para aconsejarte.- sigue con su sonrisa.- ¿Ya sabes cuándo se lo dirá?

-Hoy tengo que volver antes a casa para eso.- le respondo de forma pesada- Estoy un poco asustada de su reacción. Los consejos que me ha dado Yuki son muy buenos,- añado de forma apresurada- aun así…

-Es normal estar nerviosa ante algo nuevo. Cuando todo pase, verás que no es para tanto.- sonríe.

-Seguramente me esté preocupando de más, eso lo sé.- intento animarme- Me gusta el drama.- intento bromear.

Después de estar un rato bromeando con Haru empiezan las clases. Parece que el tiempo avanza más rápido que de costumbre. Cuando menos me he dado cuenta, ya es hora de salir.

-Profesora.- reconozco la voz de Saki- Espero que vaya todo bien.- me dice cuando está a mi altura- Yo estaré con la señorita Hirose hasta que se vaya la señorita Shiroma.- me informa- Ya iré más tarde.- se despide- Suerte.

Veo como sale por la puerta del centro. Respiro hondo y retomo la marcha que he detenido por las palabras de Saki. Voy andando de forma automática. Paro en un horno al recordar el consejo de Yuki. Al llegar a casa me detengo delante de la puerta y vuelvo a respirar hondo.

-Ya estoy en casa.- digo cerrando la puerta.

-Bienvenida.- me saluda XiaoYang desde el saló.

Vuelvo a respirar hondo. Noto que el corazón intenta salirse del pecho a medida que me acerco.

-Profesora Marutinesu.- se sorprende la señorita Shiroma. Mira intermitentemente a XiaoYang con cara de preocupación.

-No es preciso que me llames así, no estamos en el instituto.- intento calmar el ambiente aunque no consigo calmarme.

-Ella es mi madre, Anna María.- me presenta XiaoYang aunque nos conocemos- Mûquin, ella es…

-XiaoYang.- le interrumpe la señorita Shiroma- No lo entiendo.- habla nerviosa- No estoy segura de esto. Ella es…

-Primero es mi madre antes que mi profesora.- le interrumpe ella ahora.

-Yo…- intervengo- Puedo explicarlo,- miro a XiaoYang- si quieres.

Ella siente. Respiro hondo y termino de entrar en el salón. Tomo asiento en frente de ambas.

-Supongo que entenderás por qué no hemos dicho que somos madre e hija, ¿verdad?- le pregunto a la señorita Shiroma- Como no hay otra profesora tengo que ser yo quien le de clases a XiaoYang. Eso, a los ojos del alumnado, puede verse como que pueda favorecerle o, en caso de que le costase, que se burlarse de ella.- explico tranquilizándome.

-Eso lo entiendo.- habla cabizbaja- Pero…- mira a XiaoYang.

-Lo entenderá.- le coge de la mano.

Otra vez con eso. Miro las muestras de afecto que hay entre ellas. Seré que…

Mûquin, ella es Miki, mi pareja.- me la presenta.

Miro la tranquilidad de XiaoYang y los nervios de la señorita Shiroma. Analizo todo lo ocurrido. Obviamente es normal que quisiera presentarnos ya que son pareja. Pero… todavía nos jóvenes. ¿No es muy pronto para que tengan pareja?

-Yo…- vuelvo a ordenar las palabras mentalmente, no quiero que parezca que lo desapruebo aunque me parece muy pronto- quiero que sepáis que no estoy en contra.- termino de decir aunque no estoy segura si quería decir eso- Tenéis mi confianza.- sigo hablando sin saber por qué.

-Te dije que lo entendería.- le dice XiaoYang a… Miki- Gracias, mûquin.- me agradece abrazándome.

-¿Para qué están las madres si no es para eso?- le digo acariciándole la cabeza- He traído merienda.- digo mostrando la bolsa con dulces.

-Gracias.- agradecen ambas.

-Voy a preparar los apuntes.- digo levantándome- Estaré en la habitación por si necesitáis algo.- les digo antes de salir.

Sé que le había dicho a Yuki que iría después pero allí está Saki. Tampoco es que haya sido algo que necesitara ir a hablarlo con alguien de inmediato. Puedo ir mañana y decirle como ha ido.

—–Fin del capítulo